sábado, 3 de abril de 2010

Extraño huésped


























Extraño huésped

Es extraño este huésped
este amor
cuanto más me despoja
más me colma

Claribel Alegría 1924 Estelí, Nicaragua.

9 comentarios:

Caio Fernandes dijo...

este post es tan bueno .
me gusto de los trabajos !!

Anónimo dijo...

Me gustan y conmueven tanto el poema como los dibujos. Son de ahora? Un abrazo fuerte.

inenaima dijo...

Hay huellas que nos persiguen, serpientes de alquitrán enroscadas en los intestinos del corazón, el sístole en diáspora. Marcas gravadas, talladas en la matriz del alma encinta de alegrías, surcos, buriles sublimes, dolores que estaban antes de llegar. Incisiones íntimas, saudades, sin las que no somos nada.

Seguiré visitando tu blog Inés, me ha gustado mucho, como todo lo que visto de tu arte.

mateosantamarta dijo...

Acercarse al ángel que,aunque terrible -como decía Rilke-, nos da su fuerza y su luz para romper la espiral del tiempo. Un abrazo.

Elena Conchello dijo...

Enhorabuena, inquietante dibujo.
Un abrazo.

Shandy dijo...

Querida Inés , en casi todas tus creaciones está presente la dualidad (por eso son tan inquietantes y perturbadoras). De alguna manera la anuncias con los versos de Claribel: Despojar / Colmar , términos antitéticos que aquí se muestran como complementarios. Pienso en “O cravo” de Rosalía, un símbolo de doble naturaleza: "oro/hierro/ amor". La presencia del “ clavo” nos hiere, pero también su ausencia. Por eso al final de su poema, Rosalía dice: “Este barro mortal que envolve ao espiritu/ quen o entenderá, señor!” (Este barro mortal que envuelve el espiritu/ quién lo entenderá, señor). Y es que nos cuesta aceptar la contradicción, “Extraño huésped” (no sólo en el amor), nos incomoda, nos descoloca y nos desasosiega porque nos enfrenta a nosotros mismos ¿Quién somos?. Pero anida en el ser humano, forma parte de nuestra naturaleza,somos instinto y razón, razón y sentimiento (o cuerpo y espíritu). ¿Es posible querer algo y al mismo tiempo no quererlo? Recuerdo que En “Escenas de un matrimonio” de Bergman, el protagonista masculino dice a su mujer “Por qué te atormentas tanto, no es extraño querer algo y al mismo tiempo no quererlo”…
Con respecto a tus dibujos los entiendo como símbolos. La figura femenina, una simbiosis de mujer ángel, proyecta mucha fuerza y sostiene a la serpiente, un animal poderoso y sutil, que sabe mudar la piel y renovarse, que está en constante transformación, y también es símbolo de la contradicción: muerte y vida, su veneno puede sanar o matar.
Magnífica y bella esta parte de tu cuaderno.
Un abrazo

SKIZO dijo...

I like your Work.
Good creations.

El peletero dijo...

Tu amiga Sofía nos enseña fotos de penes escondidos o castrados y se pregunta por el sexo de los ángeles y tú nos hablas de extraños, de serpientes y de seres alados que nos despojan y a los que amamos porque nos colman. ¿El qué?

Saludos.

virgi dijo...

Vivimos en un mar de contradicciones, la plenitud nos deshace, las ausencias nos hacen crecer.
Tus imágenes son hermosas en su desasosiego.

Un fuerte abrazo