jueves, 4 de junio de 2009

La soledad del artista






Arte poética


Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde.
El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de uno mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.

Jorge Luis Borges

6 comentarios:

Thomas dijo...

Me alegra y me entristece a la vez leer a Borges; me descubre tantas veces nuestro sino. ¿Cuándo acabaremos con los tristes empeños de buscar fuera, a costa de los otros, lo que tenemos dentro?

miarte Mirtya Huizzi dijo...

La soledad del artista donde comienza o donde se acaba...o permanece ahí siempre vigilante no a los estímulos externos, sino a los internos...
Transformar nuestras vivencias y transmutarlas...en formas y color.
Gracias Inés por ese bello poema ...Arte Poética...de nuevo la poesía te enlaza a tus raices...
Siempre están...
Cariños Mirtya

virgi dijo...

Gracias a tu insistencia con la belleza y rotundidad de Borges, me he propuesto retomar lo que tengo de él desde hace casi siglos.
Es que a veces me resulta triste, otras trágico, más tarde tan sutilmente poético-laberíntico...
Un beso a ti y a tu blog.

Inés González dijo...

Redescubrir o recuperar a Borges me sorprendió hace unos días en mi estudio, de vez en cuando tengo que ponerme a ordenar y desempolvar cosas, en el último cajón de la planera dormía un toco de obras sobre papel de hace varios años atrás. Las saqué para echarles una mirada, siempre me causa placer ese "volver" una forma de retomar hilos, de mirar con otros ojos y tiempo. Allí estaba la serie de "Laberintos". En el año 2000 un reconocido psiquiatra argentino me pidió que ilustrara un libro que estaba escribiendo "Labyrinths of the mind", encantada accedí al ofrecimiento, el tema ya lo conocía y lo había abordado en múltiples ocasiones, así que el trabajo me resultó más que placentero.
En el libro obviamente se desmenuzaba a Jorge Luis Borges.
Volver a esa obras me "volvió" a Borges, como a ti Virgi "por mi insistencia".
Luego vino la búsqueda en youtube de estos preciosos vídeos, sobre todo el último que me conmovió hasta los tuétanos.
La alegría y la tristeza que provocan sus poemas y textos son inevitables, quizás como le decía a Thomas porque Borges nos devuelve a través del espejo los múltiples rostros de los hombres, del alma humana lastimada de sombras y de culpas.
El placer que provocó este "retornar" fue y está siendo inmenso, por eso le dediqué estas tres entradas, acrecentado aún mas por habérselos trasmitido.
Un cordial abrazo a todos los que me siguen.

Mirada dijo...

Algún día sé que llegará...
Pero hoy me quedo contigo :-)
Muchos besos.

ángel dijo...

Gracias por Borges, a quien admiro y de quien soy fervoroso lector. Este poema hecho de rimas repetidas siempre me ha sorprendido.

Un gusto estar aquí.


Saludos...