miércoles, 19 de septiembre de 2018

La Noche de la Pantera
















































¡Oh fiera mía!
Dime si soy esa sonámbula
que de eco en eco del rugido
vaga sin captar
que ni siquiera un alambre
hay donde poner el pie
y baila una constelación
de plata
y por eso sus ojos de llama
tienen la frescura de la naranja.


Clara Janés

"La Noche de la Pantera", serie, dibujos a tinta, grafito, acuarela y acrílico s/papel Zerkall 300gr de Inés González

6 comentarios:

Fackel dijo...

Cómo me gustan esos diálogos entre fiera y mujer. Los simbolistas hablarían de las dos personalidades de uno mismo. Tus dibujos siempre hablan con sus miradas y sus disposiciones, lo cual se agradece. Un abrazo.

Inés González dijo...

Siempre es un estímulo saber que valoras y disfrutas con mis dibujos; en este caso o diálogo entre fiera y mujer, Clara Janés, pone versos a una antigua canción persa, es una historia de amor, un amor imposible entre una pantera y una muchacha de ojos rojos.
Recojo estos versos fascinantes y los llevo a mi terreno, quizá tengas razón, y la pantera nos revela otra frontera de la melancólica muchacha, ese otro yo oculto e inasible que todos llevamos dentro.
Un abrazo, Fackel.

Taklamakán dijo...

Oh, negra sombra
que deambulas en torno a mi piel
dónde cesa tu rugido
dónde se precipita mi grito
dónde me acechas
dónde me rindo
dónde la negrura nos hace uno
y no despertamos del sueño.


Gracias.

Inés González dijo...

Por lagos cenagosos
discurre una letanía
de musgo
mientras los perros ladran.
Entre espinos, oculta,
mi locura suspira
y se entrega al rastreo
por el laberinto de la oscuridad,
trama de sombras
que se ramifican
dentro del corazón
que es un pozo
donde también te busco
hasta que el rocío
me descubre.

La Noche de la Pantera
Clara Janés

Gracias Taklamakán, por sus versos.

Taklamakán dijo...

¿Es la hojarasca
o son los pasos invisibles de la fiera?
Hiere la coagulación de la sangre
en el vértice del deseo.
Mis manos son zarpas
rasgando el aire
de la fiera impune
que aún llevo dentro.
Oh, tú,
pantera oscurísima,
viento inclemente
que no cesa
en la debilidad de mi entraña.

Inés González dijo...

Me gustan mucho estos versos.¿Son suyos?. Evidentemente, abordan otra lectura de la que hace Clara Janés, no menos fascinantes y perturbadores.
Muchas gracias.