miércoles, 2 de septiembre de 2009

Animal herido





Moriré una y otra vez para aprender que la vida es inagotable.

Rabindranath Tagore (Calcuta 1861- Santiniketan 1941) Del Libro "Pájaros Perdidos"

Pájaros y luciérnagas. Estrellas, brisas y silencios. Dios. Éstos son algunos de los pobladores de los versos de Tagore, cuyas palabras están repletas de significado y , a la vez, no declaran más que lo que es y que ya todos sabemos. ¿Qué sentido puede tener detenerse a observar lo elemental? Ninguno, excepto entrar a formar parte integrante de ese mundo que se observa.
Isabel Margeli

3 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un placer siempre pasarme por aquí, y descubrir cosas nuevas, cosas diferentes. Cosas, en resumen, maravillosas...

Saludos y un beso

virgi dijo...

Impresiona esa vida que se escapa, asaeteada una y otra vez.
Tagore muy esperanzador, para compensar.
Un beso, Inés

miarte Mirtya Huizzi dijo...

Tú que eres amante de las hojas,de los troncos,de las raices, en fin de todo aquello que brota y deja huellas verdaderas...a ti te veo como el BAMBÚ, que es liviano y es fuerte, se mece, se dobla, ante el viento y las tormentas...hace un ruido silencioso casi como el susurro de las hojas, pero nunca tan silencioso como el del dolor...pero nunca se doblega ni perece...sale triunfante ante las tempestades...

Así repito...veo a Inés...
Un beso amiga