Fecunda de deseo
Fecunda de dolor
Sobre la tierra estaba
para que las estrellas me alabaran
para que la brisa me acariciara.
Forugh Farrojzad
Dibujos a tinta, grafito, carboncillo, acuarela y acrílico s/papel de Inés González
INCISIONES MÚLTIPLES, TRAZOS, MORDEDURAS, IMAGEN Y COLOR
Fecunda de deseo
Fecunda de dolor
Sobre la tierra estaba
para que las estrellas me alabaran
para que la brisa me acariciara.
Forugh Farrojzad
Dibujos a tinta, grafito, carboncillo, acuarela y acrílico s/papel de Inés González
A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.
De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban;
los blancos pies en la tierra se hincaban,
y en retorcidas raíces se volvían.
Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.
¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!
Gracilaso de la Vega Soneto XIII
Dibujos a tinta, acuarela, grafito y acrílico s/papel de Inés González
Con emoción, un poco de desasosiego y nostalgia, sentimientos que siempre me invaden al concluir una obra que ha significado largas e intensas horas de trabajo, mi "viaje" por la Patagonia de la mano y prosa del gran escritor y naturalista William H. Hudson llega a su fin; debo confesar que podría seguir dibujando, imaginando y creando mucho tiempo más, es difícil salir de ese escenario, de esas tierras que en su día atraparon la vida de Hudson llenándolo de pasión y asombro como lo hizo su libro de brillante prosa en mí. Al comienzo de la serie decía que hay muchas formas de volver al origen, eso precisamente ha significado Días de ocio en la Patagonia, un retorno personal a la tierra que me vio nacer, un reencuentro con imágenes, descripciones, animales y emociones cercenadas por la infranqueable distancia.
Diecinueve ilustraciones, dibujos realizados con tinta, grafito, carbón y acrílico dan vida a esta serie: liebres patagónicas, golondrinas púrpuras, búhos, el majestuoso ganso, guanacos, ñandúes, armadillos, retratos conmovedores de los antiguos pobladores de esas tierras: los tehuelches, un barco encallado, un paisaje desolado y árido junto a dos retratos de Hudson dan vida a este homenaje.
" En la Patagonia no asalta a la mente ningún pensamiento o ningún sueño acerca de la posibilidad de que ocurran cambios cercanos propiciados por el hombre. "
William H. Hudson
¡Oh, brisa de la mañana, tráeme un recuerdo de los viejos tiempos!
Si después de mil años tu perfume flota sobre mis cenizas,
Mis huesos se levantarán regocijados y danzarán en el sepulcro.
Hafiz
De haberme sido posible vivir sin agua, como los pocos animales que allí había: pumas, guanacos, liebres patagónicas, avestruces de Darwin y la martineta copetona, entre los pájaros, me hubiera convertido en un ermitaño, viviendo entre los matorrales o en alguna cueva abierta en la roca, llegando algún día yo también a ser gris como las piedras y los árboles que me rodeaban, con total certeza de que ningún pie humano habría llegado hasta mi escondite.
William H. Hudson
Dibujos a tinta, grafito y acrílico s/papel de Inés González Soria.