miércoles, 18 de marzo de 2026

Lilith. Soy un millar de vientos que soplan














 

 

Yo no duermo

Soy un millar de vientos que soplan

El brillo de un diamante en la nieve

La luz del sol sobre el grano maduro

La suave lluvia del verano

En el silencio delicado del amanecer

Soy un ave en vuelo

No vayas a mi tumba y llores

No estoy ahí

Yo no morí

 

Los Cardencheros de Sapioriz

 

Dibujos a tinta, carbón, grafito, acuarela y pastel s/papel Fabriano 300gr de Inés González Soria

4 comentarios:

Luis Zapatiel - Tucumán - Argentina dijo...

Fascina mirar cada detalle. En una galería creo molestaría a otros. Por suerte la tecnología nos permite mirar como con lupa y disfrutarlo mucho.

Fackel dijo...

Apasionado trabajo con Astarté de por medio. Voy a escudriñar cada dibujo tan preciso y misterioso. Y el poema de ese grupo que yo desconocía viene como anillo al dedo. Muchas gracias por proporcionar belleza.

Inés González dijo...

Estimado Luis, muchas gracias por tu comentario, son obras muy elaboradas, sí, donde desde mi experiencia mezclo muchas técnicas y combino disciplinas; allí está el dibujo, el grabado con su manera de pensar y cocina, también la pintura y el manejo de las acuarelas.Todos estos recursos dan como resultado estas obras de múltiples detalles.
La tecnología nos acerca a el alma de las creaciones, un viaje fascinante, sí.
Un gran saludo!

Inés González dijo...

Estimado Fackel, muchas gracias por tus apreciaciones y por seguir con pasión también, a esta nueva serie, llámese Lilith, Astarté o la misma Ishtar, todas mujeres poderosas cargadas de misterio y descomunal belleza. Los Cardencheros de Sapioriz, cantantes a capela sin instrumento alguno con letras que son pura poesía, originarios de Sapioriz del México profundo, fueron un verdadero descubrimiento, también para mi. A los cardenches en Argentina les decimos cardones, son unos poderosos cactus que emergen de la tierra con altivez y esplendor, dicen los cantantes mexicanos que sus espinas afiladas penetran con facilidad en la carne del que las toca, más como el amor no es fácil quitárselas. Me encantó esta reflexión y metáfora que utilizaron estos sabios cantantes.
Un gran saludo!